Boris Mosso: “Yo ya sabía que podía escribir música, pero no novelas”

Boris Mosso (Chile, 1966) publica el libro El oscuro océano sin fin, el primer tomo de la saga de ciencia ficción Los Elementales. Tras años de aprendizaje, corrección y perfección de su libro, finalmente este año sale a la luz El oscuro océano sin fin en formato digital.

  • ¿Cuándo empezó a escribir y por qué?

Empecé a escribir la novela en el año 2012; aquel año se juntaron muchas cosas que me incitaron a comenzar. Hacía mucho tiempo que tenía el pensamiento de escribir. Una de esas razones fue porque me obsesioné por la lectura desde bien pequeño, como válvula de escape.

  • ¿Escape de qué?

Soy hijo único, por lo que en muchos períodos de mi infancia estuve muy solo. Pasaba mi tiempo en la enorme biblioteca de mis padres. Desde los 10 años empecé a escarbarla y me obsesioné. La lectura fue llenando mis años, mis veranos… Me encantaron los clásicos rusos (Dostoievski, Chéjov…), los clásicos ingleses… Pronto empecé a leer cosas de ciencia ficción. Por eso siempre tuve la inquietud de escribir algo. Pero también tuve inclinación por la música −aprendí guitarra− y empecé a componer canciones.

  • Así que además de escritor, usted es músico.

Muchos años de mi vida estuve creando canciones. En los últimos años no estaba pasando un buen momento, lo que se juntó con la necesidad de crear. De repente dije ¡ya! y me puse a escribir.

  • ¿Este fue el punto de salida de El oscuro océano sin fin?

No exactamente. Empecé a escribir sin una idea predeterminada. De repente, me vino una imagen a la cabeza relacionada con la ciencia ficción. Al principio mi proceso fue muy desordenado. Escribía en mis pocos ratos libres. En mi mente, la historia se iba construyendo, se me ocurrían tramas, relaciones…, en el momento de escribir volcaba todas estas ideas.

  •  Pero eran ideas desordenadas, ¿verdad?

Sí. Mientras escribía hacía pausas para leer algún libro, por ejemplo, de Asimov. Para ver si mi libro era un bodrio. Entonces me di cuenta que me faltaba mucho como escritor. En el camino empecé a aprender muchas cosas, vi tutoriales, leí sobre nuevos escritores… Ahí empecé a organizar el tema y estructuré la historia en partes.

  • ¿Estaba decidido a escribir sobre ciencia y ficción?

Bueno, me interesa la ciencia en general. Por ciertas vivencias, decidí irme al lado de la ciencia ficción. Veía películas o leía libros muy malos, con personajes planos, tramas ridículas y sin fundamentos… Los sujetos científicos no tenían ni patas ni cabeza. Esto también ayudó a que escribiera mi libro.

  • Y en cambio, ¿qué obras le han inspirado para escribir la saga?

Me influyó mucho Asimov (me lo leí todo), Arthur Clarke, Larry Niven y hartos más. En fin, los que se movieron un poco en comprender qué se puede escribir sobre ciencia ficción. También he visto muchas películas, pero no me sentí inspirado con ellas. Quizá Interestellar, que vi justo en mi período de escritura. En ella descubrí otra forma de tratar la ciencia ficción y empaticé con la película. También me inspiró ver programas que tengan que ver con el espacio, astronomía… Siempre me gustó este tema, por lo que no fue aposta para mi escritura.

  • Además del interés por el tema, ¿qué le ha aportado a usted como escritor trabajar en esta saga?

Ha sido revelador desde muchos puntos de vista. Primero darme cuenta que podía escribir novelas.  Yo ya sabía que podía escribir música, pero no novelas.

  • ¿Cuáles son las principales dificultades con las que se encontró en su proceso de escritura?

Todas. La verdad es que cuando estaba menos completo como escritor, imprimí la novela y se la di a leer a mi madre. Sin embargo, sabía que no estaba lista. Me pasó muchas veces; la corregía y la volvía a corregir. Me costó más tiempo de lo normal, ya que yo trabajo como ingeniero comercial y no tenía mucho tiempo para dedicarme a la novela; aunque lo que me llena es la vertiente de la creación.

  • Además de crear una buena historia, para un escritor supone un reto crear los personajes de una obra, darles profundidad. ¿Qué personajes de los que ha creado en su libro El oscuro océano sin fin le gustan más?

Me cuesta un poco. Es como pedir al papá que elija entre su hijo favorito, pero hay algunos que me llenan mucho. Uno es Trivian, un científico cuya vida está cargada por una misión enfocada en algo que descubrió en el pasado. Ha velado para que el tema siga un curso X, lo que le obligó a hacer ciertos sacrificios personales. Otro que me gusta es la capitana de la expedición, Lena. Combina su lado femenino con un carácter que se construye con la historia. Umbaga, el director de una agencia de inteligencia, es súper siniestro. Pero está enfocado −a su manera turbia− en la consecución final del objetivo: tiene muchas cosas escondidas.

  • Parece estar orgulloso de sus personajes…

Sí. Lo que también me gustó fue cómo generé el tema del enemigo. Durante toda la novela, el malo sale hablando a través de otro personaje. Él pertenece a una especie distinta al ser humano, pero que quizás tampoco es tan mala. Tiene sus motivaciones.

  • Una nueva reinterpretación de los clásicos extraterrestres.

Hay algo que me cansa de la ciencia ficción y es que los aliens se tratan como colmenas en las que matas a la reina y ya. Tampoco acostumbran a tener ningún sentimiento, no añoran su planeta… Al menos en esta novela sí tocaré esto.

  • ¿Y en el próximo capítulo de la saga Los Elementales?

El segundo tomo se llamará Mundos individuales. Va a tener un poco más de acción, van a pasar cosas más crudas y los personajes se van a desarrollar más.

Durante ambas partes, ciertos personajes −sobre todo Lena− sueñan con algo. Estos sueños irán intensificándose… son pistas. En definitiva, la historia se tornará más épica y los personajes abrirán más sus personalidades. Cuando afrontas cosas difíciles es cuando aflora la verdadera personalidad.

 

Artículo del libro Los Elementales aquí


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